Muchos de los que nos hemos preparado para entrar en el Ejército de Tierra nos hemos hecho la misma pregunta antes de incorporarnos: cómo es realmente el CEFOT y qué nos vamos a encontrar tras superar el proceso de acceso a Tropa del Ejército de Tierra.
Durante el proceso de selección se habla mucho de las pruebas, del baremo de acceso, del reconocimiento médico o del examen, pero pocas veces se explica con claridad cómo es la vida durante el periodo de formación. Para la mayoría de los nuevos soldados, el CEFOT es el primer contacto real con la disciplina, la organización y el ritmo propio de la vida militar.
Para poder incorporarte al CEFOT primero debes superar el proceso de selección y cumplir los requisitos de acceso, entre ellos el límite de edad para entrar al Ejército establecido en la convocatoria.
En este artículo vamos a explicar cómo es la vida en el CEFOT, qué ocurre durante las primeras semanas de formación y qué aspectos suelen sorprender más a quienes llegan por primera vez.
Es normal que tengas muchas dudas e inquietudes pero tranquilo muchos hemos pasado ya por allí y no tienes nada de lo que preocuparte.
Qué es el CEFOT y cuánto dura la formación
El Centro de Formación de Tropa (CEFOT) es el lugar donde los afortunados que han obtenido plaza comienzan su formación como soldados del Ejército de Tierra. Es el punto de partida para la mayoría de los militares.
Cada año el Ministerio de Defensa publica el calendario oficial con las fechas del proceso de selección y la incorporación al centro de formación. Puedes ver cuándo se entra al CEFOT según la convocatoria de tropa y marinería.
Actualmente existen dos centros principales donde se realiza esta formación:
- CEFOT nº1 en Cáceres
- CEFOT nº2 en San Fernando (Cádiz)
En estos centros se lleva a cabo la formación militar básica, cuyo objetivo es preparar a los nuevos soldados para incorporarse posteriormente a su unidad de destino.
Durante este periodo los aspirantes empiezan a familiarizarse con los aspectos fundamentales de la vida militar, como la disciplina, la organización del servicio, la instrucción básica o la preparación física. Es también el momento en el que se empieza a crear la cohesión con tu ciclo y donde muchos descubren por primera vez cómo funciona realmente el Ejército desde dentro.
La duración exacta del CEFOT puede varíar ligeramente según la convocatoria y el calendario (si hay vacaciones entre medias durará mas, por ejemplo). Pero en general este periodo se divide en dos partes, una fase de formación militar general que dura aproximadamente ocho semanas y una fase de formación militar específica que suele durar entre ocho-diez semanas (aunque varía en cada ciclo pero esto es de forma aproximada). ¿Y qué se hace en el CEFOT?
- En la formación general se enseña lo más básico en temas como instrucción y adiestramiento, topografía, tiro, orden cerrado, valores militares etc.
- En la formación específica se enseña lo básico pero enfocado a cada arma/especialidad, por ejemplo, si has elegido transmisiones pues te explicarán cosas relacionadas con esta arma. Pero no te emociones, hasta que no llegues a tu unidad de destino no vas a aprender de verdad.
¿Cómo son las primeras semanas en el CEFOT?
Es normal que los primeros días en el centro de formación te sientas un poco desubicado. Se mezcla la ilusión por empezar una nueva etapa con los nervios de intentar hacerlo todo bien. Son días de muchas emociones y sensaciones nuevas.
Durante las dos primeras semanas tiene lugar el periodo de adaptación. En esta fase empiezas a familiarizarte poco a poco con la vida militar y con el funcionamiento del CEFOT. Son días intensos en los que todo es nuevo, pero con el tiempo suelen recordarse como una etapa muy especial.
En estos primeros días también recibirás tu primer petate con el material militar: botas, mimeta, chambergo, boina, camisetas y el resto del equipo básico. Para muchos de los que hemos pasado por allí es el momento en el que realmente sienten que han empezado su vida militar al verse vestidos de verde por primera vez.
Además, comenzarás a aprender las bases de la vida militar: cómo formar correctamente, cómo saludar a los mandos, cómo dirigirte a ellos y empezarás a tener tus primeras jornadas de instrucción.
Aunque hay momentos en los que se pasa mal por el ritmo y la exigencia, también es una etapa muy divertida porque todo es nuevo para todos. La mayoría llega sin saber muy bien cómo funciona todo, así que lo normal es apoyarse en los compañeros y aprender juntos poco a poco mientras te gritan por todo y corres de lado a lado.
¿Cómo es un día normal en el CEFOT?
Una de las cosas que más me gusta de la vida militar es tener una rutina bastante marcada. Aunque puede haber cambios según la fase de formación o las actividades del día, un día normal en el CEFOT suele seguir un horario parecido a este:
06:30 – 07:00 | Diana
Hora de despertarse. Un consejo: no pongas la alarma antes de que suene la diana. Es bastante molesto para el resto de compañeros y siempre se agradece aprovechar hasta el último minuto de sueño.
07:15 | Desayuno
07:30 – 08:00 | Formación y acto de bandera
08:10 | Instrucción o educación física
Dependiendo del día puede haber instrucción en el campo, actividades físicas o ejercicios de formación.
Media mañana | Clases o formación teórica
13:30 | Comida
15:30 – 17:30 | Clases teóricas o instrucción
17:30 – 22:00 | Paseo, tiempo libre y cena
23:00 | Silencio
Hora de dormir y descansar para la jornada siguiente.
Este es un horario aproximado que, por supuesto, puede variar dependiendo de los mandos, de las actividades programadas o de las necesidades del centro. Aun así, sirve para hacerse una buena idea de cómo es la rutina diaria en el CEFOT una vez que comienza la formación.
La convivencia con tus compañeros en el CEFOT
Una de las cosas más importantes que te llevas del CEFOT no es solo la formación, sino la gente que conoces allí. Durante esos meses vas a convivir con personas de toda España, cada uno con su historia y sus motivos para haber decidido entrar en el Ejército.
Al principio todos llegamos más o menos igual: un poco perdidos, sin conocer bien cómo funciona todo y con la sensación de estar empezando algo completamente nuevo. Esa situación hace que, casi sin darte cuenta, se cree bastante compañerismo entre los compañeros del ciclo. Pasarás más tiempo con tus compañeros de pelotón y sección (que suelen coincidir con los de camareta).
La convivencia es bastante intensa porque prácticamente pasas todo el día con las mismas personas: compartes camareta, clases, instrucción, comidas y también los momentos de descanso. Eso hace que las relaciones se creen muy rápido.
También es normal que haya momentos de tensión o roces, sobre todo al principio, porque cada uno viene de un entorno distinto y hay que aprender a convivir con mucha gente en un espacio relativamente pequeño. Pero en general suele crearse muy buen ambiente dentro de la compañía.
Con el paso de las semanas muchos aspirantes acaban formando grupos muy unidos, y no es raro que algunos de esos compañeros terminen siendo amigos de por vida.
Cosas que me sorprendieron cuando llegué al CEFOT
Cuando llegas al CEFOT lo normal es ir con muchas ideas preconcebidas. Mucha gente piensa que va a ser como en las películas o como en algunos vídeos de internet, pero la realidad suele ser bastante diferente (para bien o para mal).
La falta de organización en algunos aspectos del día a día. Te vas a dar cuenta pronto de que en el CEFOT se corre para esperar y se espera para correr.
También me sorprendió en su día, lo estructurado que está todo. En el CEFOT prácticamente todo tiene un horario y un orden: cuándo se forma, cuándo se come, cuándo se entrena o cuándo toca descansar. Para alguien que viene de la vida civil puede resultar un cambio bastante grande al principio.
Antes de terminar la formación general, haréis un test de personalidad como el de acceso a tropa, tómatelo enserio porque conozco gente que fue expulsada del CEFOT en este punto.
Otra cosa que llama bastante la atención es la cantidad de amistades que puedes llegar a hacer. Pasas prácticamente todo el día con los mismos compañeros: duermes cerca de ellos, comes con ellos, entrenas con ellos y compartes muchos momentos del día.
Y por último, algo que también me sorprendió es que no todo es tan duro como algunos imaginan antes de llegar. Evidentemente hay días exigentes y momentos en los que se pasa mal, sobre todo al principio, pero la mayoría de la gente acaba adaptándose bastante rápido al ritmo del centro.
Con el paso de las semanas muchas de las cosas que al principio parecían complicadas se vuelven parte de la rutina diaria.
¿Es difícil el CEFOT? Consejos para superarlo
Una de las dudas más habituales entre los futuros soldados antes de incorporarse es si el CEFOT es difícil de superar o si hay mucha gente que no consigue terminar la formación.
La realidad es que el CEFOT no está pensado para eliminar a la gente (y menos aún hoy en día, que hay bastante falta de personal), sino para formar a nuevos soldados. Si llegas con una actitud normal, con ganas de aprender y sin buscar problemas, lo más habitual es completar la formación sin grandes dificultades.
Aun así, hay algunos consejos que pueden ayudarte bastante a adaptarte mejor durante las primeras semanas.
Adáptate rápido a la rutina
Los primeros días todo resulta nuevo: horarios, formaciones, normas, mandos… Lo mejor que puedes hacer es asumir desde el principio que ahora hay una rutina marcada y adaptarte a ella lo antes posible. Intenta no llegar tarde a ningún sitio, o al menos intenta no llegar el último. No hace falta que seas el mejor, pero sí intentar pasar desapercibido.
Escucha y aprende de los mandos
En el CEFOT vas a recibir muchas indicaciones constantemente. A veces pueden parecer detalles pequeños, pero suelen tener un motivo. Prestar atención y hacer caso a las indicaciones desde el principio evita muchos problemas.
Siempre que puedas intenta adelantarte a las cosas. Por ejemplo, si te dan el parche para el traje de bonito, cóselo cuanto antes. No esperes a que un día revisen si lo lleváis puesto y te pillen sin él.
Cuida la forma física
No hace falta llegar siendo un atleta, pero sí es recomendable tener una base física mínima. Durante la formación hay bastante actividad física y cuanto mejor preparado llegues, más fácil se te hará adaptarte.
Mucha gente se obsesiona con el tema de correr, pero más que ser el mejor corredor hay que ser completo. De poco sirve correr a 3:05 si luego no eres capaz de llevar una mochila de 20 kg o hacer diez flexiones.
Durante la formación también se realizan evaluaciones físicas periódicas. Puedes ver cuáles son exactamente en el artículo sobre las pruebas físicas del Ejército.
Apóyate en tus compañeros
Todo el mundo llega más o menos igual de perdido al principio. Lo normal es ayudarse entre todos, preguntar cuando no se sabe algo y aprender juntos. Ese compañerismo suele ser una de las cosas que más se recuerdan después del CEFOT.
Al final, más que una cuestión de dificultad, superar el CEFOT suele depender sobre todo de actitud y capacidad de adaptación. Con el paso de las semanas la mayoría de aspirantes acaba encontrando su sitio y adaptándose al ritmo del centro de formación
Qué ocurre después de terminar el CEFOT
Una vez finaliza el periodo de formación en el CEFOT llega uno de los momentos más esperados: la incorporación a la unidad de destino. Es ahí donde realmente empieza la vida militar como soldado dentro del Ejército de Tierra.
No olvides que al terminar el CEFOT tendrás unos días para incorporarte a la unidad, aprovecha para recargar pilas y estar listo para el siguiente asalto.
Después de muchas semanas de formación, instrucción y adaptación a la vida militar, los nuevos soldados son destinados a sus respectivas unidades, donde comenzarán una etapa diferente. A partir de ese momento la rutina cambia y empiezan a aparecer nuevas responsabilidades, ejercicios, guardias y actividades propias de cada unidad. Aquí es dónde empieza la vida militar de verdad.
Para muchos militares, el paso por el CEFOT es una experiencia que se recuerda con bastante cariño. Es el lugar donde se dan los primeros pasos dentro del Ejército, donde se conocen a los primeros compañeros de empleo y donde se empieza a entender cómo funciona realmente la vida militar.
Y aunque al principio todo puede parecer un poco caótico, con el paso de las semanas la mayoría de aspirantes acaba adaptándose al ritmo del centro y superando esta etapa sin demasiados problemas.
¿Cuánto se cobra en el CEFOT?
Otra de las dudas habituales entre los futuros soldados que van a incorporarse es cuánto se cobra durante la formación en el CEFOT.
El sueldo durante este periodo no es el mismo que el de un soldado destinado en una unidad, ya que durante la formación todavía no se perciben todos los complementos asociados al destino. Así que, cuando te llegue la primera nómina no te asustes.
Durante las primeras semanas, antes de la jura de bandera, el sueldo suele situarse aproximadamente alrededor de 400 € al mes. Sí, muy poquito pero es temporal.
Una vez realizada la jura de bandera, la situación cambia y el sueldo suele aumentar hasta situarse aproximadamente alrededor de los 1.000 € mensuales. Aun así, esta cantidad puede variar ligeramente dependiendo de distintos factores administrativos.
Hay que tener en cuenta que durante el periodo en el CEFOT todavía no se cobran los complementos correspondientes al destino, que sí se empiezan a percibir una vez que el soldado se incorpora a su unidad.
También es relativamente habitual que algún mes se cobre una cantidad algo mayor debido a atrasos o regularizaciones administrativas, algo bastante común en la administración pública.
En cualquier caso, el sueldo durante el CEFOT permite cubrir los gastos básicos durante el periodo de formación, teniendo en cuenta además que alojamiento y manutención están cubiertos dentro del propio centro.
Explicamos cuánto gana un militar en España, por si quieres salir de dudas.
Preguntas frecuentes sobre el CEFOT
Hemos intentado explicar todo de forma sencilla, pero vamos a aprovechar este apartado para responder algunas dudas más que suelen tener muchos aspirantes antes de incorporarse al CEFOT, una vez superado el proceso de selección y cumplidos los requisitos para ser soldado.
¿Se puede salir del CEFOT los fines de semana?
Sí. Salvo que estés arrestado, tengas algún servicio asignado o haya maniobras programadas, lo normal es que se pueda salir y dormir fuera del centro durante el fin de semana.
¿Se puede suspender el CEFOT?
Sí, es posible no completar la formación, pero normalmente suele estar más relacionado con problemas de actitud o falta de compañerismo que con suspender algún módulo concreto. Si eres una persona normal y corriente y te adaptas a la rutina, lo habitual es terminar el CEFOT sin problemas.
¿El CEFOT es muy duro físicamente?
El CEFOT es intenso, sí. No solo por la preparación física en sí, sino por la gran cantidad de actividades que se realizan a lo largo del día, que al final generan bastante desgaste físico.
¿Se corre mucho en el CEFOT?
Sí. Depende bastante del cuadro de mando que te toque, pero lo normal es correr varias veces por semana. Como referencia, suele correrse al menos unas tres veces por semana, aunque el ritmo dependerá mucho de la condición física de cada persona.
Si me salgo del CEFOT, ¿cobro el paro?
No. Al igual que ocurre en una empresa privada, si abandonas voluntariamente no te corresponde derecho a paro.